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¿Cómo prolongar la vida útil de una impresora?

Cuando compras una impresora y sobre todo si se trata de una impresora en la que has realizado una gran inversión económica buscas una relación duradera. Una vida útil que abarque varios años y en los que te siga ofreciendo las mismas prestaciones que te ofreció cuando la adquiriste.

Pero no solo basta con elegir impresoras de calidad. Vas a tener que poner de tu parte y cuidarla con mimo par que siga trabajando junto a ti durante largos años.

Claves conseguir una relación duradera con tu impresora.

Mantenimiento habitual

Como cualquier herramienta que se use con asiduidad, una impresora también necesita un mantenimiento preventivo que garantice su correcto funcionamiento. Así que antes de esperar a que ocurra algún tipo de daño, es mejor prevenir efectuando revisiones periódicas que nos alerten de pequeños daños que con el tiempo, pueden ser mayores. Mejor prevenir que curar.

Apágala de manera correcta.

Estamos “malacostumbrados” a apagar la impresora únicamente del botón de apagado. Este gesto además de consumir energía con el llamado Stand By, puede ocasionar que la impresiona se ponga en marcha de manera accidental. A priori no resultará un problema, pero imaginemos que has colocado algún objeto encima sin darte cuenta…

Y aunque no lo creas, es más común de lo que parece.

Para ello, cuando no la estés usando, desenchúfala también de la corriente eléctrica.

Limpieza correcta

Lo más oportuno es cubrir la impresora cuando no la estés usando. De esta manera evitas la acumulación de polvo. En cualquier caso, la limpieza también es importante para su mantenimiento. Debes limpiar tu impresora de manera periódica empleando un trapo húmedo. Es relevante que se trate de un trapo que no deje ningún tipo de residuos o fibras. Para limpiarla puede optar por agua destilada o alcohol isotrópico. No es buena idea limpiar tu impresionar con el limpiacristales que empleas habitualmente en casa. Ese tipo de productos contiene químicos que pueden dañar el rodillo o impedir que el papel se deslice correctamente pro la bandeja.

Otra opción es la de utilizar una brocha para limpiar el exceso de polvo. En cualquier caso, certifica que sea una brocha resistente que no pierda cerdas.

En caso de atasco…

Una de las principales “malos hábitos” en el uso de una impresora es el de forzar la hoja en caso de surgir un atasco. Esto puede ocasionar que la hoja se rompa, queden restos en el interior del rodillo y cuando vayas a poner una nueva hija, corra la misma suerte. Intenta acceder por una de las puertas que dan acceso directo a la zona de arrastre y si esto no funciona puedes optar por intentar sacar el papel con unas pinzas. (Siempre con la impresora apagada de la corriente eléctrica).

Y para que este atasco no se vuelva a producir es importante que mantengas los rodillos de arrastre limpios. Sustituirlos de forma periódica también pueden alargar y mucha, la vida de tu impresora.

En caso de derrame…

Es raro que esto ocurra, pero si lo hace es relevante que uses papeles secantes para que puedan absorber el exceso de humedad. Nunca esparzas más la tinta o empeorarás el problema.

Ahora ya sabes cómo seguir disfrutando de tu impresora durante muchos años

¿Cómo prolongar la vida útil de una impresora?

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