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Agile Thinking – ¿Qué es y qué beneficios aporta?

La combinación entre dos de las gigantes dentro del mundo de las metodologías ágiles, tales como son Design Thinking y Agile, nos da como resultado al Agile Thinking. Si cada una de ellas por separado son capaces de convertirnos en una empresa competitiva en nuestro sector debido a las entregas de calidad que le podemos ofrecer a nuestros clientes, ya podemos anticipar que la fusión de ambas puede catapultarnos al siguiente nivel en nuestro proceso de innovación y crecimiento. Descubramos de qué se trata esta metodología y qué beneficios aporta a nuestra organización.

¿Qué es el Agile Thinking?

A los efectos de que una metodología ágile funcione a la perfección y nos permita destacarnos como empresa, deben coexistir dos factores imprescindibles: la teoría y la práctica. Esto es precisamente lo que propone Agile Thinking.

Comprender la esencia del Agile Thinking nos lleva directamente a analizar sus componentes por separado. De esta forma, tenemos que:

  • Design Thinking: es lo que prepara el camino para dirigirnos hacia nuestros objetivos con mayor precisión. Su objetivo principal es eliminar el error para resolver todos los posibles problemas y situaciones a los que cada proceso nos puede exponer. Mediante su utilización, las desventajas de nuestros procedimientos desaparecen, ya que pasamos a contar con un importante rango de soluciones. Por consiguiente, aplicar el Design Thinking nos ayuda a pensar mejor. En consecuencia, tendremos más soluciones disponibles para resolver cada inconveniente de manera eficiente y eficaz. En resumen, se trata de plantear la teoría, la cual será luego llevada a la práctica.

 

  • Agile: esta metodología se encarga de procesar la idea que recibe por parte de Design Thinking y de tangibilizar sus premisas. Para que esto sea posible, Agile eliminará los posibles obstáculos a los que la idea que proviene de su contraparte pueda ser convertida en un resultado real.

Por lo tanto, tenemos aquí la interconexión del saber pensar y del saber hacer. ¿Cómo mejoramos esto? Mediante el punto de fusión que representa el Agile Thinking.

¿Cuál es la filosofía de las metodologías ágiles?

Antes de adentrarnos en la mecánica y en los beneficios del Agile Thinking, hablaremos acerca de qué es lo que se persigue cuando adoptamos una de las tantas opciones que tenemos en metodologías ágiles.

Esta clase de metodología surge para sustituir los métodos tradicionales. Mientras que estos últimos consideran al alcance total del proyecto como a la unidad por excelencia a trabajarse y a conquistarse, las metodologías ágiles se basan en la división de los procesos.

Es así que un método tradicional no ofrece flexibilidad y nos expone a llevar a cabo un esfuerzo mucho mayor. En cambio, mediante la implementación de metodologías ágiles, se consigue trabajar de manera más liviana, rápida y efectiva.

Al incorporar metodologías ágiles en nuestros procedimientos, estaremos trabajando de la siguiente forma:

  • Poner a prueba el producto desde la primera fase de su creación.
  • Cambiar el proyecto de rumbo si las necesidades del negocio así lo requieren.
  • Hacer del cliente un participante activo de todo el proceso. En definitiva, es para quien estamos trabajando, así que debe ser el eje de nuestro proceder.
  • Mayor flexibilidad si es necesario implementar cambios durante el proceso.
  • Reducir la aparición de errores una vez entregado el producto a su mínima expresión.
  • Comunicación ágil y transparente con el cliente.

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Una fusión de dos mundos

Hablar de Agile Thinking es pensar en poner la teoría al servicio de la práctica. Mediante esta unión, satisfaremos las necesidades que el mercado presenta. Además de ello, estaremos en condiciones de proporcionar entregas de calidad. Nuestro equipo trabajará con un foto mucho más certero, lo que llevará a un notorio aumento de la productividad.

El Design Thinking consta de una metodología de trabajo. Por su parte, Agile es una filosofía para llevarlo a cabo.

Por lo tanto, si Agile es la forma en que podemos implementar el Design Thinking de una forma más eficiente, la ecuación nos da que la compatibilidad entre ambas es del cien por ciento. De esta idea, surge el Agile Thinking.

Los beneficios de utilizar Agile Thinking

Una vez que Design Thinking y Agile se unen para crear el Agile Thinking, los resultados en concreto que pueden observarse son:

Rediseño de un proyecto poco satisfactorio: muchas veces un proyecto se entrega y termina por no funcionar. Ante tal situación, de fuerte impacto para el cliente que nos confió el trabajo, el Agile Thinking permite un rediseño total. Por ende, conseguimos hacer que aquello que generaba insatisacción en el usuario final, se convierta en un éxito garantizado.

Las metodologías ágiles se perfilan como la clave para que un equipo resulte eficiente en su trabajo. Ahora que el teletrabajo está en auge, su implementación ha pasado de ser un lujo a una necesidad.

  • Concluir proyectos en tiempos récord: la combinación de ambas metodologías hace que culminar un proyecto de forma total sea posible en tiempos que hasta ahora no eran posibles.

 

  • Enfoque hacia usuario: se consiguen user stories desprovistas de esos tecnicismos que las hacen incomprensibles y, en muchas ocasiones, sin sentido. Gracias a la implementación del Agile Thinking, dichs stories están plenamente orientadas a quien realmente las necesitará.

 

  • Mayor comprensión: se reducen los problemas de comprensión originados en los requisitos.

 

  • Optimización de las inversiones: lo que se invierte arroja resultados más confiables y consistentes.

Una propuesta de valor de extremo a extremo

Cuando una empresa adopta el Agile Thinking es que está buscando ofrecer un producto de valor a sus clientes. Esto solo se logra si abarcamos el proyecto de extremo a extremo.

Es decir, el Agile está totalmente enfocado en la construcción. En cambio, el Design Thinking nace para abocarse a la parte de diseño. Por lo tanto, el maridaje entre ambos nos ofrece la posibilidad de abordar el proyecto de punta a punta.

Por último, cabe destacar que esta unión no surge únicamente para que sea el equipo de desarrollo el que se beneficie. Todas las áreas de una organización verán que su esfuerzo rinde mucho más si aplican esta combinación de metodologías que a tantas empresas ha probado serle de completa utilidad.

Agile Thinking – ¿Qué es y qué beneficios aporta?

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